
Antes de ser reconocido como pensador político, Juan Bosch ya había dejado una huella profunda como escritor. Su obra literaria, especialmente en el género del cuento, se convirtió en una de las más importantes de la literatura dominicana y latinoamericana.
Los cuentos de Bosch no hablaban de héroes lejanos ni de realidades ajenas. Contaban la vida del campesino, del trabajador pobre, de la injusticia cotidiana y del abandono social. Historias como Dos pesos de agua, Luis Pie o La mujer reflejan con crudeza y sensibilidad la realidad de los sectores más vulnerables del país.
A través de la literatura, Bosch enseñó a mirar al otro con empatía. Sus textos no solo narran historias; denuncian desigualdades, muestran abusos de poder y revelan las consecuencias humanas de la pobreza y la exclusión. Por eso su obra sigue siendo actual, porque las realidades que describió aún resuenan en la sociedad dominicana.
Juan Bosch escribió para que el pueblo se viera reflejado en las páginas. Su literatura fue otra forma de educar, de crear conciencia y de dignificar la vida de quienes rara vez aparecían en los libros.


